i la Madrugada es un admirable colofón del Jueves Santo, la tarde del Viernes Santo es el broche insuperable de la Semana Mayor jerezana.
En la tarde-noche salen cinco cofradías; de éstas, tres remontan sus orígenes, cuando menos a la Semana Santa del barroco: en un cabildo de 1690 - de la Hermandad del Cristo de la Expiración - se dice que la procesión se haga "con toda la ostentación posible". El barroco es esto, pura pompa.
Y apoteósico es el acuerdo que se toma el 22 de marzo de 1646 cuando se suplica a la ciudad que asista a la Procesión del Santo Entierro "en forma de Ayuntamiento". La procesión de Jerez tuvo tanto prestigio que el Ayuntamiento de Cádiz copió el ceremonial, y el cabildo también votó la asistencia a esta procesión. Más tarde el Consejo de Castilla mandó que los Consejos Minicipales acudieran oficialmente a esta procesión tal como lo venía haciendo en la procesión del Corpus.
Por lo menos en esta ocasión se nos considera como los impulsores de este nuevo estilo.